COLOMBIA
EL JARDÍN DE LAS ORQUÍDEAS

La peculiar forma de las flores de ciertas orquídeas hace que parezcan seres de otro mundo. En la foto, Dracula venefica.
PRESENTACIÓN
Para mí es un honor presentar la edición número 42 de nuestra colección de ecolibros, dedicada a uno de los tesoros más extraordinarios de la biodiversidad colombiana: las orquídeas. En un momento histórico donde la conservación de nuestro patrimonio natural cobra una relevancia sin precedentes, este libro constituye un homenaje a la familia vegetal que mejor simboliza la riqueza y la complejidad de nuestros ecosistemas.
Colombia ostenta el privilegio de ser el país con mayor diversidad de orquídeas en el planeta. Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, su territorio alberga 4270 especies registradas, agrupadas en 274 géneros, de las cuales 1572 son endémicas, exclusivas de nuestro país. Esta cifra extraordinaria no solo nos convierte en líderes mundiales en diversidad de orquídeas, sino que también nos confiere una responsabilidad inmensa en su conservación.
Nuestra posición geográfica privilegiada, junto con la diversidad de ecosistemas —desde los bosques húmedos tropicales hasta los páramos de alta montaña—, han creado las condiciones perfectas para que estas plantas colonizaran prácticamente todos los rincones del país. Cada especie es el resultado de millones de años de evolución y adaptación desarrollando estrategias tan ingeniosas como hermosas para atraer a sus polinizadores.
Pero esta riqueza enfrenta retos crecientes. El Plan para el Estudio y la Conservación de las Orquídeas en Colombia señala que la deforestación y la transformación de hábitats son sus principales riesgos. Datos del Jardín Botánico indican que 207 especies están en categoría de amenaza y 137 al borde de la extinción, una realidad que nos convoca a actuar de manera inmediata y decidida.
Desde 1984 esta colección ha sido testigo de la extraordinaria naturaleza colombiana. Con sus 42 ediciones hemos recorrido arrecifes, selvas, páramos, desiertos y montañas, construyendo un legado que trasciende lo académico para convertirse en una herramienta de educación y conservación ambiental.
Colombia, el jardín de las orquídeas no es solo un catálogo de especies; es una invitación a comprender la relación profunda entre estas plantas y sus ecosistemas, a apreciar la belleza que surge de la complejidad evolutiva, y a reconocer que cada orquídea perdida es una página arrancada del libro de la vida.
Gracias al trabajo de los investigadores Felipe Espinosa Moreno y Juan Manuel Díaz Merlano, junto con los fotógrafos Diego Miguel Garcés, David Haelterman y el equipo de I/M Editores, este libro plasma no solo la diversidad morfológica de nuestras orquídeas, sino también la importancia de proteger los ecosistemas que las sustentan. En sus páginas descubriremos especies microscópicas, de apenas unos milímetros, hasta majestuosas flores que superan el medio metro de diámetro.
En el Banco de Occidente estamos comprometidos con el desarrollo sostenible, entendemos que la conservación de la biodiversidad no es solo una responsabilidad ambiental, sino una inversión en el futuro de Colombia y del mundo. Las orquídeas son indicadores de la salud de nuestros ecosistemas y nos recuerdan que la verdadera riqueza nacional se mide en la preservación de nuestro patrimonio natural.
Colombia, reconocida mundialmente como el primer país en diversidad de aves, orquídeas y mariposas, tiene en sus manos la oportunidad y la responsabilidad de liderar la conservación a nivel global. Como colombianos somos custodios de este tesoro que la naturaleza nos ha confiado.
Invito a cada lector a sumergirse en estas páginas con la curiosidad del científico, la sensibilidad del artista y la conciencia del ciudadano responsable. Que estas imágenes y conocimientos no solo inspiren admiración, sino que además impulsen acciones concretas en favor de nuestro invaluable jardín de las orquídeas.
Esta obra se suma a los otros libros de nuestra Colección, conformada por los siguientes títulos: La Sierra Nevada de Santa Marta (1984); El Pacífico colombiano (1985); Amazonia, naturaleza y cultura (1986); Frontera superior de Colombia (1987); Arrecifes del Caribe colombiano (1988); Manglares de Colombia (1989); Selva húmeda de Colombia (1990); Bosque de niebla de Colombia (1991); Malpelo, isla oceánica de Colombia (1992); Colombia, caminos del agua (1993); Sabanas naturales de Colombia (1994); Desiertos, zonas áridas y semiáridas de Colombia (1995); Archipiélagos del Caribe colombiano (1996); Volcanes de Colombia (1997); Lagos y lagunas de Colombia (1998); Sierras y serranías de Colombia (1999);
Colombia, universo submarino (2000); Páramos de Colombia (2001); Golfos y bahías de Colombia (2002); Río Grande de La Magdalena, Colombia (2003); Altiplanos de Colombia (2004); La Orinoquia de Colombia (2005); Bosque seco tropical, Colombia (2006); Deltas y estuarios de Colombia (2007); La Amazonia de Colombia (2008); El Chocó biogeográfico de Colombia (2009); Saltos, cascadas y raudales de Colombia (2010); Colombia, paraíso de animales viajeros (2011); Ambientes extremos de Colombia (2012); Cañones de Colombia (2013); Región Caribe de Colombia (2014); Colombia, naturaleza en riesgo (2015);
El Escudo Guayanés en Colombia, un mundo perdido (2016); Microecosistemas de Colombia, biodiversidad en detalle (2017); Región Andina de Colombia (2018); Praderas submarinas de Colombia (2019); Colombia, territorio de biodiversidad (2020); Bosques entre la tierra y el mar, Colombia (2021); Colombia, el reino de las aves (2022); La depresión Momposina, los ciclos del agua (2023), y Alas que cuentan historias, mariposas de Colombia (2024).
Gerardo Silva Castro
Presidente
BANCO DE OCCIDENTE
INTRODUCCIÓN
Cuando escuchamos la palabra orquídea se nos viene a la mente una flor, casi siempre con una forma sugestiva. Pero al saber que Colombia cuenta con más de 4000 especies registradas, nos invade la curiosidad: ¿cómo puede haber tanta variedad de esta familia de plantas en el país, qué apariencias tienen, qué tonalidades de colores presentan?
Observarlas en su medio natural puede ser un reto. Su ingenioso proceso de evolución les ha permitido desarrollar formas, tamaños y colores que cautivan la atención de organismos que pueden aportarles algo tan valioso como trasladar su polen a un punto exacto de otra flor de su misma familia en el momento preciso, para lograr así la supervivencia de la especie. Si eso implica utilizar diminutos insectos, es muy probable que su tamaño sea «a la medida» y que nuestros incautos ojos no alcancen a darse cuenta de la presencia de esas bellas plantas. Otras son tan extrañas que parecen seres de otra galaxia, criaturas que probablemente nunca hayamos imaginado ni soñado que podían existir en nuestra naturaleza.
En la realización de este libro nos hemos asombrado cientos de veces con los diseños y estrategias que utilizan las orquídeas para llamar la atención de sus visitantes, y esperamos que también logren sorprender al lector al observar estas páginas. Nuestras lentes y luces se han acercado a la intimidad de estas plantas, y sus flores nos han develado formas y colores sorprendentes, que conforman escenarios ideales para la fauna que les colabora en su reproducción. En sus estructuras se percibe la inteligencia colectiva; algo más grande que ellas, que permanece en constante evolución para encontrar las mejores oportunidades para prolongar su existencia.
Sin embargo, vemos que hay un largo camino por recorrer en materia de investigación, pues el estado de sus poblaciones es incierto. Debemos ser conscientes del inmenso tesoro que poseemos y tratarlo como la reliquia que es; tenemos que cuidar sus hábitats, que son sistemas complejos en donde cada elemento brinda un aporte invaluable. Desde las ramas en las que se posan hasta las micorrizas necesarias para su germinación, así como las poblaciones de insectos que las polinizan, tienen que estar saludables para garantizar su conservación, y esto solo se logra con acciones concretas y urgentes a las que todos debemos aportar.
El Editor

Las orquídeas del género Lepanthes son características de los bosques nublados de América tropical. En la foto, Lepanthes gloriagaleanoana.









