En el mar Caribe se desarrollan complejos mosaicos de hábitats. Isla Ceycén, Archipiélago de San Bernardo.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Las colonias de coral sol naranja, Tubastrea aurea, crecen en lugares poco iluminados.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
Los aportes fluviales de agua dulce y sedimentos determinan las condiciones ecológicas en las zonas costeras. Desembocadura del río Atrato en el Golfo de Urabá.
Fotografía: Archivo iM Editores
Los vientos Alisios determinan el régimen del oleaje y las corrientes marinas en el mar Caribe. Dunas de Taroa, península de La Guajira.
Fotografía: Archivo iM Editores
Cuando los vientos Alisios pierden fuerza, la Contracorriente Panamá-Colombia es desviada hacia el noreste.
Fotografía: Imagen satelital Landsat
Frente a las costas del Parque Nacional Natural Tayrona afloran masas de agua fría en los primeros meses del año.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Un cardumen de salmonetes, familia Mullidae, y peces cirujanos, Acanthurus sp., pastorea las algas en un arrecife de coral.
Fotografía: Diego Miguel Garcés
La altura de las olas que arriban al litoral, depende de la intensidad y persistencia de los vientos.
Fotografía: Archivo iM Editores
Isla Fuerte se formó a partir de un antiguo arrecife coralino que se desarrolló sobre un domo diapírico en la plataforma continental.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Emanaciones de arcilla y gas cerca de la población de San Antero, departamento de Córdoba.
Fotografía: Angélica Montes Arango
En algunos altorrelieves de la plataforma continental se han desarrollado formaciones coralinas, que forman extensos bajíos.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Gran parte de la costa del Caribe colombiano está constituida por playas, cuya coloración y textura depende del origen de los sedimentos y de la turbulencia que genera las olas. Dunas de Taroa, La Guajira.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Gran parte de la costa del Caribe colombiano está constituida por playas, cuya coloración y textura depende del origen de los sedimentos y de la turbulencia que genera las olas. Bahía Aguadulce, Providencia.
Fotografía: Germán Montes Veira
Gran parte de la costa del Caribe colombiano está constituida por playas, cuya coloración y textura depende del origen de los sedimentos y de la turbulencia que genera las olas. Arrecifes, Parque Nacional Natural Tayrona.
Fotografía: Archivo iM Editores
El litoral rocoso constituye cerca del 15% de la costa del Caribe colombiano. Litoral rocoso del Cabo de La Vela, departamento de La Guajira.
Fotografía: Archivo iM Editores
El litoral rocoso constituye cerca del 15% de la costa del Caribe colombiano. Isla de Providencia.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Parque Nacional Natural Tayrona, donde la Sierra Nevada de Santa Marta se interna en el Caribe.
Fotografía: Miguel Morales Agudelo
Enredadera rastrera, Ipomoea pes-caprae, que se extiende sobre la arena de la playa.
Fotografía: Angélica Montes Arango
El alga verde, Enteromorpha flexuosa, crece adherida a las rocas del litoral.
Fotografía: Angélica Montes Arango
El cangrejo Grapsus grapsus, es un habitante común de los litorales del Caribe colombiano.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Árboles de mangle rojo recién germinados.
Fotografía: Archivo iM Editores
Ostras y algas se desarrollan adheridas a las raíces del mangle rojo.
Fotografía: Archivo iM Editores
Flor del mangle piñuelo, Pellicera rhizophorae, una especie poco frecuente en el Caribe colombiano.
Fotografía: Archivo iM Editores
Los manglares se desarrollan en franjas que bordean la costa de algunas islas, bahías, lagunas costeras y estuarios. Islas de San Bernardo.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Los manglares se desarrollan en franjas que bordean la costa de algunas islas, bahías, lagunas costeras y estuarios. Bahía Hondita, La Guajira.
Fotografía: Gabriel Daza Larrotta
Los manglares se desarrollan en franjas que bordean la costa de algunas islas, bahías, lagunas costeras y estuarios. Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos.
Fotografía: Archivo iM Editores
Las frondas y el sistema sumergido de troncos y raíces del mangle rojo son el hábitat de gran cantidad de aves, reptiles, peces e invertebrados.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Los arrecifes coralinos albergan la mayor diversidad de vida animal en el ámbito marino. Esponja botella.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
Los arrecifes coralinos albergan la mayor diversidad de vida animal en el ámbito marino. Coral cerebro y gusano poliqueto.
Fotografía: Diego Miguel Garcés
Los arrecifes coralinos albergan la mayor diversidad de vida animal en el ámbito marino. Morena.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
Los arrecifes coralinos albergan la mayor diversidad de vida animal en el ámbito marino. Cardumen de roncos.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
Los arrecifes coralinos albergan la mayor diversidad de vida animal en el ámbito marino. Raya Dasyatis sp.
Fotografía: Diego Miguel Garcés
Colonia del coral Montastraea cavernosa con los pólipos extendidos.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
Una estrella ofiura de espinas finas, Ophiotrix suensonii, repta sobre la esponja Niphates digitalis.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
Pez tamborillo espinoso, Diodon histrix.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
El pulpo caribeño común, Octopus bryaereus, se mimetiza con su entorno.
Fotografía: Camilo Gómez Durán
La estrella cojín, Oreaster reticulatus, es un habitante común de las praderas de pastos marinos.
Fotografía: Diego Miguel Garcés
Muchas especies como la raya de ocelos, Urotrygon venezuelae, se mimetizan en la maraña de los pastos marinos.
Fotografía: Diego Miguel Garcés
Corales, esponjas y pastos marinos suelen formar mosaicos de hábitats en los fondos someros que rodean las islas del Caribe colombiano.
Fotografía: Diego Miguel Garcés
Panorámica aérea de la Isla Rosario y de los fondos coralinos que la circundan.
Fotografía: Angélica Montes Arango